Cuadros Respiratorios en Niños: Manejo en Casa

Cuadros Respiratorios en Niños: Manejo en Casa

  1. Lactancia materna a libre demanda, es la primera herramienta de prevención.
  2. Aplique las inmunizaciones correspondientes de acuerdo con el esquema del Programa Ampliado de Inmunizaciones del Ministerio de Salud de la República de Panamá, alineado con las recomendaciones de OPS/OMS.
  3. Uso de mascarillas.
  4. Lavado de manos con agua y jabón durante 40-60 segundos, frecuente. Especialmente antes y después de los contactos con su niño enfermo.
  5. Secado de las manos con un papel toalla y desecharlo. Las manos húmedas transportan los virus o bacterias con mayor eficiencia que las manos secas.
  6. Puede reforzar la limpieza con la utilización de gel de alcohol con una concentración de 70% o mayor.
  7. Al toser o estornudar cubrirse la nariz y la boca como Batman. Es decir, cubrirse el rostro con el codo flexionado.
  8. No tocarse la cara, la boca, la nariz o los ojos.
  9. No hurgarse las fosas nasales para remover secreciones nasales secas.
  10. No utilice pañuelos o toallas de algodón para limpiar las secreciones del niño.
  11. Si estornuda y moviliza secreciones nasales, limpiarse las mismas con un pañuelo de papel delgado desechable y descartarlo en un cesto. Luego volver a lavarse las manos con agua y jabón.
  12. Evite saludos que involucren contacto físico con los niños enfermos.
  13. No comparta los utensilios de alimentación: cubiertos, platos y vasos.
  14. Procure que el niño mantenga reposo y descanse en la medida de lo posible, sé que algunos niños son muy activos.
  15. Trate de que su niño logre dormir un poco más.
  16. El ambiente de la habitación y su casa debe estar bien ventilado.
  17. Evite cambios bruscos de temperatura ambiental.
  18. Manejo de la fiebre.
  19. Evite en la enfermedad (y en la salud) la exposición de sus niños al humo de cigarrillo, tabaco, habanos, cigarrillos electrónicos, hookah, etc., porque todas estas fuentes de contaminación son irritantes de la vía aérea. También el humo de fogones y quemas.
  20. Revise y limpie los filtros de aire acondicionado, limpie ventiladores y revise la integridad de las ventanas.
  21. Lave cortinas, evite las alfombras y peluches.
  22. Mejore el estado de hidratación y ofrezca abundantes líquidos.
  23. Ofrezca comida saludable.
  24. Evite las aglomeraciones y lugares muy concurridos para no contagiarse. Si usted ya sabe que sus niños están resfriados, evite estos lugares para no contagiar a otras personas, especialmente a otros niños.
  25. Evite el hacinamiento en casa.
  26. Ofrezca los medicamentos en los horarios y tiempos establecidos por su pediatra.
  27. Evite la aplicación de ungüentos con mentol o alcanfor en el pecho, el cuello o el rostro de su niño.
  28. En caso de una evolución tórpida o signos de alarma, consultar a su médico.

SIGNOS DE ALARMA PARA LOS CUADROS RESPIRATORIOS EN NIÑOS

  1. Fiebre elevada que supera los 39°C en niños mayores de 5 años. En los niños menores de 5 años, debe acudir a servicios de atención con temperaturas mayores de 38.5°C y en los menores de 3 meses, acuda a un servicio de salud.
  2. Dificultad para respirar: respiración rápida, ruidosa, con silbidos o estridor, retracciones intercostales (hundimiento de la piel entre las costillas que se hace visible con la respiración), uso de músculos accesorios de la respiración.
  3. Labios o cara azulada.
  4. Somnolencia excesiva o niño muy irritable.
  5. Deshidratación: signos como boca seca, llanto sin lágrimas, orinar poco o nada, ojos hundidos, saliva pegajosa. La deshidratación se produce por la pobre ingesta de alimentos y líquidos porque el niño se encuentra decaído, la respiración rápida y la gran cantidad de secreciones nasales o bronquiales. La deshidratación favorece el aumento de la fiebre.
  6. Empeoramiento de los síntomas respiratorios del niño, a pesar del tratamiento.
  7. Dolor en el oído, la garganta, en la cabeza, el pecho o el abdomen, que aparecen durante la evolución de la enfermedad.
  8. Erupciones cutáneas de aparición súbita asociadas a los otros síntomas respiratorios.
  9. Vómitos persistentes producidos por los episodios de tos. Debe acudir a los servicios de emergencias más cercanos porque compromete el tratamiento ambulatorio con los medicamentos por vía oral. Además, los vómitos aumentan el riesgo de deshidratación en niños menores de 5 años.
  10. Convulsiones.