Recomendaciones para el Manejo de Vómitos en el Hogar

Recomendaciones para el Manejo de Vómitos en el Hogar

El vómito no es una enfermedad, es un síntoma de que su niña o niño ha adquirido una infección gastrointestinal, ha ingerido un alimento contaminado por bacterias o sus toxinas, un virus, parásitos o algún irritante digestivo, alimentación excesiva, el efecto secundario de algún medicamento, entre otros.

La mayoría de las veces, el vómito es causado por un proceso viral, tendrá una duración de 24 horas, se asocia a fiebre y posteriormente, iniciará un proceso diarreico. En otras palabras, es el primer síntoma del inicio de una gastroenteritis viral.

El vómito no es malo, coincido contigo que es un síntoma desagradable y preocupante para todos en casa. El vómito es un reflejo de protección que ayuda a eliminar del sistema de sus niños, todo aquello que ingirió y le está haciendo daño. En la mayoría de los casos, el vómito cesa sin tratamiento específico para este síntoma.

El principal riesgo con los vómitos es la deshidratación, especialmente en los lactantes y pre-escolares cuando éstos son abundantes.

¿Cómo proceder en el caso de vómitos?

Antes de pensar en la necesidad de algún medicamento, realice las siguientes acciones:

  1. Permita que su hijo “descanse” y evite alimentarlo inmediatamente. Espere unos 30 minutos posterior al vómito.
  2. No ofrezca alimentos sólidos. Evite soluciones hidratantes comerciales con colorantes y azúcar. No ofrezca lácteos. No utilice bebidas gaseosas, ni té, ni café. Ofrezca agua, sales de hidratación oral, caldos, sopa, algún otro líquido claro, cubos de hielo algo derretidos o paletitas de leche materna que usted sostenga y por supuesto con su supervisión.
  3. Inicialmente ofrezca los líquidos en cantidades reducidas:
  • Para los lactantes (menores de 2 años): ofrezca 1 cucharada de sales de hidratación oral con electrolitos cada 15–20 minutos o tomas más frecuentes de leche materna, limitando los tiempos de succión para evaluar tolerancia y la aparición de nuevos episodios de vómitos. En los bebés con reflujo es díficil hacer la diferencia.
  • Para los niños pre-escolares y escolares: se puede ofrecer 1–2 cucharadas (media onza a una onza) con algún carrizo o pajilla, cada 15 minutos de sales de hidratación oral con electrolitos, cubitos de hielo, refrescos de limón, un caldo claro o algún jugo diluido, como por ejemplo el de manzanas.
  • Para los niños mayores y adolescentes, podrían realizar tomas frecuentes de líquidos claros en un volumen mayor de 2-4 onzas. 
  1. En cualquier caso, si su niño o niña vuelve a vomitar, espere 20–30 minutos y vuelva a comenzar con todo el protocolo descrito.  Si tolera los líquidos en pequeñas cantidades, aumente lentamente la cantidad de líquidos hasta que alcance unas 3–4 horas sin vomitar. 
  2. Después de llevar 8 horas sin vomitar:
  • Para los recién nacidos y lactantes: ofrezca lactancia materna a libre demanda o la fórmula infantil que utiliza su bebé con normalidad.
  • Para los pre-escolares y escolares: ofrezca una dieta blanda (arroz, banana, manzana, pan, cereales, galletas saladas, papa, otoe, ñame, plátano, yuca, pollo, pavo, sopas, fideos, camote, agua de coco, alimentos hervidos o asados).
  1. Si los vómitos persisten más de 48 horas, debes consultar.

Durante los episodios de vómitos en los niños, es muy común que cursen con somnolencia y prefieran dormir. Al acostarlos, coloquelos de lado o boca abajo para evitar eventos de asfixia o atragantamiento con su propio vómito.

Para el manejo de los episodios de vómitos en los niños no utilizamos gaseosas, ni jugos comerciales concentrados ni diversos tipos de té o infusiones de uso regular en adultos.

No utilice medicamentos para detener los vómitos de forma rutinaria, antes de la evaluación por parte de un médico. El profesional determinará la causa y la necesidad de utilizar algún antiemético de acuerdo al peso del niño, edad y condiciones individuales.

Busque los signos de deshidratación en niños:

Te enumero una lista de algunos de los signos más frecuentes de deshidratación en pediatría que pueden guiarte para determinar si es necesario acudir a los servicios de emergencias pediátricas:

  • Somnolencia, decaimiento de su estado general, irritabilidad, sueño profundo o prolongado.
  • Rechazo a los alimentos. 
  • No ha orinado en las últimas 6 horas.
  • Orina concentrada.
  • Fontanela anterior deprimida en el caso de los recién nacidos y lactantes.
  • Ojos hundidos con o sin llanto sin lágrimas.
  • Boca seca, saliva pegajosa, filante o ausencia de la misma.
  • Piel seca o fría.
  • Taquicardia, pulsos débiles y acelerados.
  • Llenado capilar lento.
  • Respiración rápida.
  • Al pinzar la piel particularmente en el abdomen, podrá observar que la piel se retrae y regresa a la normalidad muy lentamente.

Signos de Alarma en el caso de vómitos y situaciones en las que debe acudir a los servicios de emergencias inmediatamente: 

  • Si presenta signos de deshidratación.
  • Si las características de los vómitos son: oscuros, verdosos, tiene aspecto de restos de café o café molido, presencia de sangre o coágulos de sangre. Si los vómitos tienen olor a heces.
  • Si el abdomen se encuentra distendido, globoso, abultado, duro, hinchado o doloroso.
  • Si hay cambios de coloración en el abdomen.
  • Si existe la presencia de fiebre, se encuentra irritable, con cefalea o dolor articular. 
  • Si es un recién nacido o neonato (bebé menor de 1 mes).
  • En el caso de los varones, verifique el área genital: si usted observa inflamación, enrojecimiento o dolor en el área del escroto; debe acudir a los servicios de emergencias. 
  • Si ocurre una convulsión.
  • Si hay la aparición súbita de lesiones en la piel.
  • Si los vómitos persisten más allá de 48 horas.

Por supuesto, estas recomendaciones no reemplazan la evaluación médica por un profesional de la salud idóneo, ni sustituye una visita a los servicios de emergencias médicas si la situación lo amerita. La lectura de esta publicación o memorización de la misma, tampoco le otorga facultades ni competencias médicas porque este texto no capacita al lector en el reconocimiento de signos de alarma que requieran atención médica hospitalaria, factores de riesgos para cada una de las situaciones descritas, ni le instruye en relación a los efectos secundarios de los medicamentos. Los fármacos descritos son los de uso común al momento de la redacción de este artículo y dejo constancia que la indicación para el uso de los mismos pueden cambiar en los próximos meses. Esta publicación solo pretende brindar una guía práctica a los padres.