Puericultura Neonatal Básica
Introducción:
Durante su estancia en el hospital, en el área de Neonatología de cada hospital, el recién nacido ha sido evaluado, examinado y supervisado por un médico y/o un grupo de profesionales de la salud especialistas en el cuidado del neonato; que incluye entre otros enfermeras neonatales, asistentes de enfermería, licenciadas en estimulación temparana y orientación familiar y por supuesto, el pediatra. Antes de la salida del hospital al nuevo bebé se le han realizado al menos tres exploraciones físicas dirigidas a intentar detectar malformaciones congénitas, patologías propias de los primeros días de vida y alteraciones de la adaptación a la vida extrauterina. Durante el periodo inicial dentro del hospital, los neonatos deben recibir una serie de intervenciones de tipo preventivo como la administración de la inmunización contra la hepatitis B (que reduce la transmisión de la transmisión perinatal de esta enfermedad y debe ser administrada en las primeras 6 horas de vida), la aplicación de eritromicina en ungüento oftálmico (que reduce la incidencia de la oftalmía neonatorum), la administración de la vitamina K (que evita la enfermedad hemorrágica del recién nacido) y se realizan estudios de laboratorio y gabinete para pesquizar individuos de riesgo por medio de las pruebas de tamizaje neonatal, auditivo y cardíaco. En estos 2 a 3 días, como usted sabe se realizan otras pruebas de laboratorio que dependerá de los antecedentes propios de cada paciente y se realizan otras rutinas de cuidado neonatal (clasificación del recién nacido, identificación, administración de vacuna de BCG, alimentación al seno materno en la primera hora de vida, promoción de lactancia materna, técnicas de alimentación, favorecer el vínculo, el apego físico y psicológico de la madre, promoción de la salud sobre alimentación, higiene, salud oral y por supuesto, orientación general sobre las dudas e inquietudes que tenga la familia, etc.). Todas estas actividades de los profesionales de la salud, intentan prevenir, diagnosticar y evaluar patologías. En teoría, al egresar un neonato del hospital, los padres deben sentir que egresa un bebé sano, si se trata de un bebé con alguna patología neonatal, deben sentirse que el recién nacido egresa estable.
El aspecto más importante, de nuestras intervenciones en este periodo neonatal, es que la madre y las familias de los recién nacidos, vayan a casa con una buena orientación para que cuiden a sus bebés sin mitos.
En esta publicación, intentaré esbozar los aspectos más relevantes en relación al cuidado del recién nacido sano que llamamos puericultura neonatal básica:
Alimentación con Leche Materna:
La alimetación es la piedra angular en la puericultura del periodo neonatal. Esta alimentación debe ser con leche materna como primera elección y debe continuar durante los próximos seis meses, de forma exclusiva y a libre demanda. Esta medida favorece un mejor desarrollo cognitivo, crecimiento superior, reduce enfermedades respiratorias, gastrointestinales, alergias y asma comparados a los bebés alimentados con fórmulas adaptadas. Esta intervención reduce la morbilidad y mortalidad neonatal e incide en la reducción de la mortalidad infantil en todos los países en donde se ha realizado promoción de la lactancia materna. Usted tiene que utilizar todos los argumentos disponibles y toda la información existente para lograr que la madre logre alimentar a su bebé con leche materna, ya que pueden existir en su leche humana algún componente dentro de su composición, que la tecnología actual desconoce y que pueda servir para el desarrollo cerebral y potenciar el intelecto del recién nacido. Además la leche humana contiene, entre muchas cualidades y particularidades de proporción y concentración de componentes, la presencia de bacterias probióticas y sustancias probióticas que no han podido ser imitadas por ningún producto industrial. Usted debe utilizar estos argumentos para favorecer a cada niño de ser alimentado con leche humana. La enfermera del área perinala o neonatal puede reforzar la información y brindar orientación sobre las técnicas de alimentación. También podemos apoyarnos con una coach certificada en lactancia. Podemos canalizar a la madre hacia algún grupo de apoyo en lactancia materna. Infórmele a la madre que la alimentación al seno materno no tiene un horario estricto, se le ofrece a libre deseo y demanda del recién nacido, si el bebé ha comido suficiente y recibe lactancia materna exclusiva es posible que las tomas ocurrirán en un tiempo variable de dos a tres horas, pero la lactancia se ofrece a libre demanda del niño.
Cuidados generales en el hogar para recibir a un recién nacido:
El cuarto del bebé debe estar limpio, cómodo, ser fresco y bien ventilado. Sólo necesitará su cuna y algún sillón cómodo de respaldar alto para que la madre apoye su espalda durante los periodos de alimentación. Sabemos que probablemente muchas parejas, intentarán tenerlo en su habitación a un lado de la cama de los padres, para facilitar la atención. Existe el colecho, una técnica muy popular que favorece la alimentación al seno materno y ayuda al control térmico de los recién nacidos pretérminos y de bajo peso al nacer. Muchos recién nacidos usualmente duermen en espacios reducidos o pequeñas cunas (Moisés) o en camitas; en nuestra práctica profesional como pediatras, he visto dormir a los bebés en cargueras, hamacas, cunas de mecer, cochecitos, etc. Estas acciones pueden ocurrir en el ámbito de una paseo o una situación fortuita, pero no debe ser una práctica común. En el caso de los recién nacido que duermen en la misma cama de sus padres, debemos orientar a los padres sobre los riesgos que existen sobre accidentes serios como caídas y asfixia, que han ocurrido en nuestro país.
El bebé debe dormir sobre su espalda de acuerdo a las recomendaciones y las evidencias con relación al sueño del bebé. Existen ciertas condiciones en las que el recién nacido debe ser colocado de otra manera a la hora de dormir, como por ejemplo de lado en la cuna con una inclinación aproximada de unos 30°. En donde hay consenso es que no debemos utilizar sábanas, almohadas o cojines para dormir; no deben fumar en la habitación donde duerme el niño (ojalá en ningún lugar de la casa), no deben dormir mascotas en la cuna o cama donde duerme el bebé y el ambiente debe estar libres de alergeno o irritantes de la vía área.
La ropa del recién nacido debe ser de algodón, cómoda, liviana, fresca, fácil de poner y quitar. La ropa debe lavarse con un detergente neutro y deberá ser enjuagada generosamente, antes de que sea utilizada por el bebé.
Debemos hacer promoción sobre prevención de infecciones respiratorias y gastrointestinales recomendando el lavado de manos con agua y jabón, antes de cualquier contacto con el recién nacido. Podría utilizar adicionalmente, gel de alcohol con una concentración superior a 60%. Recuerde que las manos sucias son el mayor vehículo de transmisión de infecciones y si están húmedas, este riesgo se incrementa, de manera que además del lavado es importante el secado de las mismas. Debe evitarle a su bebé el contacto con personas que tengan enfermedades contagiosas (resfriados, diarreas, etc.).
No fume en presencia del bebé, el humo es un irritante de las vías aéreas y es además una causa frecuente de quemaduras accidentales. Otros irritantes de la vía aérea, frecuentes en muchos hogares y que usted debe considerar y advertir a los familiares son: pelos de perros, pelos de gato, plumas de aves, residuos de productos de la construcción, insectisidas, olores de pintura. Todas las intervenciones para preparar el área del recién nacido deben anticiparse y no realizarlas cuando el bebé llega a casa. Parece muy obvio, pero todos sabemos que muchos padres piensan en estas cosas, sólo cuando el niño o la niña ha llegado al hogar.
Uso de accesorios:
No recomiende la utilización de cordones, cadenas, ni cintas en el cuello o pulseras. No recomiende la utilización de sortijas en los dedos de su bebé, evite la utilización de imperdibles en los pañales de tela (aunque esto es infrecuente verlo en estos días, todavía he logrado ver esta práctica de riesgo, de manera que insista en pañales desechables o recomiende la utilización algún tipo de cinta adhesiva hospitalaria para sostenerle los pañales de tela.
No recomiende ningún tipo de fajas, ni ombligueras, ni botones, sé que usted sabe que no es necesario, porque estos dispositivos no evitan ni reducen las hernias del área del ombligo, éstas se resolverán alrededor de los seis a ocho meses, cuando el bebé mejore la postura, el tono y logre sentarse sin apoyo; pero esto está muy apegado a nuestra cultura.
Aspectos psicológicos:
Recomiende a la madre y a las familias acudir a brindar atención de su bebé, cada vez que llore. La madre debe demostrar su amor cuando el bebé esté despierto y alerta, tómelo en sus brazos, acarícielo, háblele, cántele, estimule al niño.
Debemos reforzar y convencer a las madres a que se empoderen del cuidado de su bebé, que aunque ellas se encuentren cansadas, nerviosas, ansiosas, deprimidas o tristes, ellas tienen la capacidad para darle respuesta a las necesidades de sus hijos y si se sienten exhaustas, entonces ¡pida ayuda! a sus familiares inmediatos.
Si usted detecta algún rasgo de una depresión importante de la madre o algún trato inadecuado hacia el bebé recomiende evaluación profesional con psiquiatría.
En términos generales, usted debe hacerle sentir a cada madre que tiene la capacidad para atender a su bebé, y aunque es una misión titánica en los primeros 6 meses, ella debe solicitarle ayuda a sus familiares y/o amistades.
Los recién nacidos son sensibles al contacto, la madre y el padre deben sostener a su bebé con seguridad y amor para transmitirle sensación de apoyo, calor y protección. Sosténgalo cada vez que usted pueda. La madre debe saber que este periodo es una ventana crítica para el adecuado y sano apego emocional con su bebé y permitirá el desarrollo de una personalidad saludable.
El aseo del recién nacido:
- Alcohol 70%: Tradicionalmente se ha utilizado este tipo alcohol para la limpieza y cuidado del remanente del cordón umbilical, y aunque existen otros productos y combinaciones ninguna ha demostrado ser superior a las otras. El cordón umbilical deberá caer entre los primeros 7 a 14 días. La madre debe limpiarlo especialmente en la base, para promover su secado y caída. El remanente del cordón umbilical durante la limpieza puede sangrar, especialmente poco antes de caer.
- Cambio y Limpieza del área del pañal: La madre debe comprender que cada vez que usted observe que el pañal de su bebé está mojado o sucio, deberá cambiarlo inmediatamente, para evitar irritaciones en la piel. Antes de cerrar su pañal, aplique vaselina o alguna crema o ungüento con base de óxido de zinc, generosamente en todas las áreas que serán cubiertas por el pañal, los glúteos, los genitales y el área inguinal para evitar las irritaciones en el área del pañal.
- Las uñas: Cada dos o tres días, cuando la longitud de las uñas sea excesiva y exista riesgo de que se lastime, la madre deberá cortar las uñas de las manos con una tijera de punta redondeada o roma o algún cortaúñas de bebé, y cortar las mismas de forma recta. Las uñas de los pies son muy delgadas a esta edad y se quiebran solas.
- El Baño del Recién Nacido: En países calurosos y húmedos como el nuestro, es recomendable bañar al recién nacido todos los días, salvo exista una situación particular de su niño o alguna enfermedad de la piel. Mientras no se haya caído el cordón umbilical, el baño deberá ser de toallita o con una esponja. Cuando éste se haya caído y haya cicatrizado o cubierto por piel, se podrá bañar al bebé en una tina. Debemos advertirle a la madre que, durante el baño de su hijo, es el momento en donde pueden ocurrir muchos accidentes, le recomendamos se concentre y tenga a mano todas las cosas que usted vaya a utilizar: jabón de baño, toallita o esponja, algodones, toalla, cremas, envase pequeño para verter agua limpia. Existen en el mercado una gran cantidad de productos para el aseo del bebé, que son innecesarios y no recomendables como, por ejemplo: polvos, aceites para el cuerpo, “shampoo”, perfumes, juguetes, entre otros. Nunca deje al bebé sólo en el agua. Debe enfocarse en lo que hace en ese momento y la madre no debe atender timbres, celulares, alertas y/o teléfonos. Si olvidó algo en ese momento y está sola, cargue al bebé con usted y busque lo que le hace falta. El agua para bañar a su hijo debe estar tibia, esto hará que sus músculos se relajen y el baño sea un momento que el bebé llegue a disfrutar. La madre debe realizar que el baño no es una tarea del día, sino la oportunidad de su hijo explorar otro entorno, jugar, ¡chapotear y divertirse! Se debe verificar la temperatura del agua antes de colocar a su bebé en la tina o platón que se utilice. El jabón debe ser neutro, sin colorantes ni perfumes, puede ser en barra o líquido de acuerdo a la preferencia de la madre; existen muchas marcas en el mercado que usted puede elegir, actualmente existen en el mercado los jabones sin detergente, que son la alternativa ideal para los bebés recién nacidos, especialmente para aquellos con piel sensible. Los jabones neutros no producen mucha espuma. Debe lavar con jabón todo su cuerpo inclusive la cabeza, ya que si no lava la cabeza se puede formar la llamada “costra de leche” en la región frontal. Si la madre prefiere utilizar “shampoo” de bebé, este no debe utilizarlo más de una vez a la semana, porque reseca el cabello y pierde su brillo. La madre para el secado después del baño puede utilizar las toallas con capucha para la cabeza para mantenerlo seco y abrigada esta área. Para evitar accidentes tenga disponible una segunda toalla para usted, para secarse las manos antes de levantar a su hijo. Seque todo su cuerpo por toques para no maltratar la piel. Cuando la piel esté seca puede aplicar una crema humectante para mantener la piel lubricada. Evite el aceite de bebé ya que no penetra la piel, no lubrica y puede obstruir los poros de la piel produciendo el llamado “salpullido”.
- Crema Humectante: Después del baño o durante el día, si el bebé es expuesto al aire acondicionado, usted puede aplicar en toda la piel algún tipo de crema humectante para la piel, esto permitirá que además de lubricar la piel del recién nacido. Existen diversos productos en nuestro medio para este propósito.
Intervención temprana:
Todo niño tiene derecho a participar de programas de estimulación temprana. Si bien es cierto, estos programas iniciaron para el seguimiento de pretérminos y niños con riesgo perinatal, permitiendo que los mismos obtengan reducción de sus secuelas por medio de una serie de intervenciones interdisciplinarias y que no han demostrado beneficio en recién nacidos sanos por medio de algún estudio clínico aleatorizado, pero tampoco hay estudios que demuestren que existe un daño o riesgo el participar de los mismos. Lo que sí es indudable, es que existe un beneficio psicológico para las familias, ya que estos programas favorecen y estimulan el apego-vínculo de los padres con sus hijos. Pienso que quizás no hemos desarrollado una herramienta o prueba estadística que permita ponderar estas intervenciones como otras terapias que realizamos en pediatría. El tiempo le dará la razón al que la tenga.
El propósito de los programas de seguimiento es hacer prevención y vigilancia de los hitos del neurodesarrollo y aplicar las pruebas de “screening” o “tamizaje” de los niños con sospechas de patrones inadecuados del desarrollo normal. Los retrasos, desvíos o retrocesos del llamado “desarrollo psicomotor” se encuentran definidos y tipicados en el DSM-5 y por esta razón, preferimos llamarlos por su nombre correcto, trastornos del neurodesarrollo, y para darle el enfoque multidimensional que merecen, porque son trastornos que requieren una atención más amplia; y un abordaje interdisciplinario en beneficio del niño y sus familias. El desarrollo es un concepto integral de adquisición de habilidades centradas en la maduración y multiplicación de sinapsis del sistema nerviosos central sumadas con aspectos emocionales, sensoriales y cognitivos hasta lograr su maduración alrededor de los 25 años o más.
Conclusión:
El manejar los conceptos básicos de puericultura neonatal le permite al pediatra dar sustento a sus recomendaciones con bases sólidas, con seguridad y evidencia científica. Evita la crianza de niños basadas en tradiciones culturales y mitos. Y nos permite como sociedad tener hogares libres de accidentes y enfermedades en el periodo neonatal.